Vida rural

Ovejas en Islandia: por qué en verano hay más ovejas que personas

En invierno, Islandia tiene unas 345.000 ovejas, menos que sus cerca de 390.000 habitantes; en verano, con los corderos, hay más o menos el doble de ovejas que de personas. Te contamos de dónde viene la raza, qué es el réttir y cómo conducir cuando te las encuentras en la carretera.

Ovejas en Islandia: por qué en verano hay más ovejas que personas

Las ovejas en Islandia forman parte del paisaje tanto como las cascadas: pastan en las laderas, en los prados junto a la Ring Road y, en verano, hasta en mitad de la carretera. Seguro que has leído que en Islandia hay más ovejas que personas. Es verdad, pero solo en verano.

Las cuentas son estas: en el último recuento de invierno, el instituto de estadística de Islandia contó unas 345.000 ovejas, la cifra más baja desde la década de 1860 y menos que los cerca de 390.000 habitantes del país. Pero en primavera nacen los corderos y, durante el verano, hay más o menos dos ovejas por cada persona. Jerséis de lana, fiestas de otoño y algún que otro frenazo: en la Islandia rural, casi todo tiene que ver con ellas.

Recorrer el campo en camper es la forma más sencilla de cruzártelas en todas las regiones. Si todavía no tienes vehículo, compara modelos y precios en nuestra página de alquiler de campers en Islandia. Y si prefieres llevar la ruta hecha, con cada reserva te preparamos gratis un itinerario día a día: así es nuestra ruta por Islandia.

Rebaño de ovejas pastando en un valle verde y amplio, rodeado de montañas empinadas con manchas de nieve

Por qué hay tantas ovejas en Islandia

El clima fresco y los pastos abiertos de Islandia le sientan de maravilla a la oveja. Desde la época de la colonización, hace más de mil años, los granjeros han vivido de ella: de su lana, de su carne y de su leche. Las granjas eran pequeñas y estaban aisladas, y las ovejas daban a cada familia lo que más falta hacía en un país así: ropa de abrigo y comida con la que contar.

La oveja islandesa se apaña bien en terreno duro y con un tiempo que cambia cada hora. Aprovecha laderas, valles y mesetas del interior donde no crecería ningún cultivo, y por eso la cría de ovejas fue, y sigue siendo, una de las formas más prácticas de sacarle partido a la tierra.

La oveja islandesa, una raza del norte

La oveja islandesa llegó en los barcos de los primeros colonos nórdicos y, en un país tan aislado, la raza apenas ha cambiado desde entonces. Por eso tiene unos rasgos muy suyos:

  • Lana de doble capa: una capa interior suave guarda el calor pegado al cuerpo y otra exterior, más larga, escurre la lluvia y la nieve. Es la lana del jersey islandés de toda la vida, la lopapeysa.
  • Dura como el país: aguanta vientos fuertes, temporales repentinos y un frío que pondría en apuros a muchas otras razas.
  • Libre en verano: la mayoría de los rebaños pastan a su aire por los montes y las Tierras Altas, y son las propias ovejas las que deciden por dónde van.
  • De todos los colores: verás ovejas blancas, negras, marrones y manchadas, a veces todas en el mismo rebaño.

Tradiciones: del monte al réttir

Durante siglos, las ovejas han marcado el trabajo, el calendario y la vida social del campo islandés, y muchas costumbres siguen el ritmo de siempre: arriba en verano, abajo en invierno.

  • Subida al monte: a finales de la primavera o a principios del verano, los granjeros suben las ovejas a los pastos de montaña y a las mesetas del interior. Allí se dispersan y pastan libres durante meses.
  • El réttir, la recogida de otoño: sobre todo en septiembre, los vecinos se juntan para el réttir. Granjeros, amigos y voluntarios salen al monte a caballo o a pie, bajan los rebaños y los separan por dueños en corrales de piedra.
  • Faena y fiesta: el réttir tiene mucho de trabajo duro y bastante de celebración, con música, comida y buen ambiente cuando los animales ya están a salvo en el valle.
  • El invierno, cerca de casa: durante los meses fríos, las ovejas se quedan en prados resguardados y en los establos de la granja, comen el heno segado en verano y reciben más cuidados cuando hay temporal.

Dónde ver ovejas en Islandia

Si viajas en coche o en camper, verás ovejas en casi cualquier sitio en cuanto salgas de la zona de Reykjavík. Estos son los lugares donde más las vas a ver:

  • Prados junto a la carretera: los pastos vallados a lo largo de la Ring Road y de las carreteras secundarias suelen tener grupitos de ovejas pastando.
  • Valles de la costa: en las tierras bajas y fértiles del sur y del oeste hay muchas granjas familiares con sus rebaños.
  • Laderas del interior: en verano verás puntitos blancos y marrones repartidos muy por encima de la carretera. Son rebaños que van por libre.

Siempre que veas animales en los prados o en las laderas, conduce con cuidado: las ovejas se cuelan por las vallas más a menudo de lo que parece y cruzan la carretera sin avisar.

Ovejas en la carretera: cómo conducir en verano

En verano, con los rebaños sueltos por el monte, es normal encontrarte ovejas y corderos en la cuneta o en mitad del asfalto, también en la Ring Road. Lo que más sustos da es esto: a veces la oveja se queda a un lado de la carretera y su cordero al otro, y cuando el cordero ve acercarse un coche, cruza corriendo para volver con su madre.

  • Levanta el pie en cuanto las veas. Una oveja que parece tranquila en la cuneta puede salir disparada en el último segundo.
  • Si hay una oveja a un lado y un cordero al otro, da por hecho que el cordero va a cruzar. Frena con tiempo y prepárate para parar del todo.
  • No las persigas ni las asustes. Pasa despacio y deja que se aparten ellas solas.
  • No pares en la carretera para hacerles fotos. Busca un apartadero o un aparcamiento: parado en el asfalto eres un peligro para ti y para los demás.

El resto de lo que conviene saber al volante, de los límites de velocidad a los puentes de un solo carril, lo tienes en nuestra guía para conducir en Islandia.

Tres ovejas islandesas en un prado dorado bajo un cielo nublado, con montañas oscuras al fondo

Lana, jerséis y otros productos de la oveja islandesa

Mucho de lo que vas a ver en las tiendas del país sale de la oveja islandesa, y sobre todo de su lana.

  • Lopapeysa: el jersey tradicional islandés, tejido con lana islandesa sin tratar y con ese canesú circular tan reconocible. Abriga mucho, pesa poco y repele el agua de forma natural.
  • Lana para todo: mantas, gorros, bufandas y manoplas llenan las tiendas de artesanía y de diseño. Muchas se hacen en zonas rurales, cerca de las granjas.
  • Cremas con lanolina: la grasa natural de la lana se usa en cremas y bálsamos que protegen la piel del frío y del viento.
  • Cordero: el cordero islandés, criado a base de pasto, es uno de los platos clásicos del país.

Curiosidades sobre las ovejas de Islandia

  • Lo de «más ovejas que personas» solo se cumple en verano: en invierno, sin los corderos, ganan las personas.
  • Casi todas las ovejas islandesas llevan crotal y están registradas, así que cada granjero sabe exactamente qué animales son suyos.
  • Algunas se alejan tanto en verano que su dueño no vuelve a verlas hasta el réttir de otoño.
  • Las ovejas aparecen una y otra vez en la literatura islandesa y en los cuentos infantiles, prueba de lo mucho que han pesado en la vida diaria.
  • Para muchos islandeses, ver a los corderos dando saltos por los prados es una de las señales de que el invierno, por fin, se ha acabado.

Cómo respetar a las ovejas (y a sus dueños)

Para los granjeros, las ovejas son su medio de vida. Con unos cuantos gestos sencillos cuidas de los animales y, de paso, de ti.

  • No les des de comer ni intentes tocarlas: si te acercas de golpe o las persigues, se estresan, y a los granjeros no les hace ninguna gracia.
  • Pide permiso antes de entrar en un prado: muchos de los mejores sitios para hacer fotos están en terreno privado. Si para llegar tienes que cruzar una valla o una cancela, pregunta antes.
  • Deja las cancelas como las encuentras: si estaba cerrada, ciérrala al pasar; si estaba abierta, déjala abierta, porque el granjero cuenta con que los animales se muevan por ahí.
Ovejas pastando en los prados junto a una bahía, con una montaña islandesa escarpada al fondo

Cómo conocer de cerca el mundo de las ovejas

Si te apetece algo más que verlas desde la ventanilla de la camper, hay varias formas de acercarte un poco más.

  • Viaja en época de réttir: si vas en septiembre, puede que coincidas con una recogida tradicional, e incluso que te dejen echar una mano. Pregunta las fechas en las oficinas de turismo de la zona.
  • Visita una granja: en algunas granjas se organizan visitas para ver de cerca el trabajo con las ovejas y la lana.
  • Compra directamente a quien lo hace: en pequeños talleres y mercados de todo el país venden jerséis, mantas y artesanía de lana local, muchas veces con el nombre de la granja en la etiqueta.

Y si te interesan los animales de granja islandeses, no te pierdas nuestra guía del caballo islandés, otra raza que llegó en los barcos de los colonos nórdicos.

La oveja, un símbolo de Islandia

Para muchos islandeses, la oveja es algo más que ganado: tiene mucho del carácter del propio país. Es dura, va a su aire y está muy pegada a la tierra. Generaciones de familias sobrevivieron a inviernos larguísimos y a malas cosechas gracias a ella.

Cuando cruces un valle enorme o un tramo solitario del interior y aparezca un rebaño a lo lejos, acuérdate de que aquí la gente lleva más de mil años saliendo adelante en este paisaje, y casi siempre con ovejas al lado.

Antes de ir

Recorriendo Islandia en camper vas a compartir el paisaje con cientos de miles de ovejas. Para un rato en un apartadero (nunca en el asfalto) y fíjate en ellas: cómo se mueven, cómo pastan, cómo se resguardan del viento. Es otra manera de entender el país.

Cuando te detengas en un mirador, mira más allá de la lava y los glaciares, hacia las laderas salpicadas de bolitas de lana. Son parte de lo que hace que Islandia parezca a la vez salvaje y habitada. Y si ya tienes ganas de ponerte en marcha, elige tu camper en nuestra página de alquiler de campers en Islandia.

Preguntas frecuentes sobre las ovejas en Islandia

¿Cuántas ovejas hay en Islandia?

En invierno, unas 345.000, menos que los cerca de 390.000 habitantes del país. En verano, con los corderos, hay más o menos el doble de ovejas que de personas.

¿Cuándo es el réttir?

Sobre todo en septiembre, cuando los granjeros bajan del monte los rebaños que han pasado el verano sueltos. Si quieres verlo, pregunta las fechas en las oficinas de turismo de la zona.

¿Qué hago si me encuentro ovejas en la carretera?

Reduce la velocidad y prepárate para frenar. Si ves una oveja a un lado y su cordero al otro, da por hecho que el cordero va a cruzar corriendo para volver con su madre.

¿Puedo acariciar a las ovejas o darles de comer?

Mejor no. Si te acercas de golpe se estresan, y los prados suelen ser terreno privado: si quieres entrar, pide permiso y deja las cancelas como estaban.

¿Qué es la lopapeysa?

Es el jersey tradicional de Islandia. Se teje con lana de oveja islandesa sin tratar y lleva un canesú circular, el dibujo en redondo que rodea el cuello. Abriga mucho, pesa poco y aguanta bien la lluvia.